Hablar lo justo
- Miguel Angel Cardona
- hace 16 minutos
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Recordemos que no hay palabras inocentes.
Todo lo dicho en exceso y sin consciencia de sus efectos tendrá consecuencias imprevisibles e indeseables.
Mario Benedetti dijo con mucha sabiduría: "Somos esclavos de nuestras palabras y dueños de nuestros silencios".
Utilicemos con madurez esa dualidad.
Que nunca terminemos un día y que lamentemos lo último que dijimos, sabiendo que con eso dejamos una marca que no podremos corregir.
Tengamos claridad de lo que queremos decir y la razón detrás de cada idea.
Hablar lo justo, de forma concreta y siempre pensando en la mejor conexión con nuestra audiencia nos hará más efectivos, sensibles y memorables, un instrumento positivo en cada mensaje.
Cadena de escritura 1,015 / 1,274

Imagen de Ryan McGuire en Pixabay



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