Estrategia: Obra en progreso infinito
- Miguel Angel Cardona
- hace 1 día
- 2 Min. de lectura
Hace muchos años estudié desde varios ángulos el éxito de P&G en mi rol como docente.
Incluso, compré y atesoro como uno de mis libros favoritos Playing to Win del ex CEO de la compañía, A.G. Lafley.
Hace tiempo me encontré un par de ideas que me recordaron porque esta compañía es icono del mundo empresarial y un ejemplo de muchísimas buenas prácticas. Un antiguo CEO de P&G, Neil McElroy dejó una idea que aplica en todo ámbito personal y profesional:
"Usted consigue progresar estando insatisfecho".
La mejor prueba de este sentido de evolución intencional podemos verla en uno de los productos insignia de Procter & Gamble: El detergente Tide. Yo no sabía que la empresa ha mejorado la fórmula y su envasado más de setenta veces. Por supuesto identifico como en otros productos de consumo cambios en la apariencia de la marca, en los tamaños de empaques; pero esta cantidad de innovaciones es mucho más allá de algo cosmético.
La empresa ha pasado de detergente en polvo a líquido, de líquido a cápsulas y complementos como Tide y Downy en una misma versión para aprovechar la función de lavado y suavizante de telas. Incluso la empresa hizo una fórmula basada en pruebas dermatológicas sin perfumes para clientes más sensibles al tratamiento de su ropa.
Incluso, recuerdo en mi clase de estrategia el caso de las tintorerías Tide Dry Cleaners. ¿Qué mejor manera de aprovechar un producto ganador que sumando un servicio valioso para sus clientes? El mensaje es clave: Si Tide y P&G como marca y empresa no dejan de evolucionar y con ello se mantienen vibrantes, debemos aprender y hacer lo mismo.
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Imagen de Steve Buissinne en Pixabay



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