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  • Miguel Angel Cardona

¿Qué compone a un líder?

Desde que inicie el blog mencioné que hay 3Cs fundamentales para cualquier líder: Su conocimiento, capacidades y su carácter. Dentro de estos pilares el líder siempre debe estar creciendo por medio de la autoevaluación y la retroalimentación de otros. Dentro del carácter, creo que una de las elecciones críticas que debe hacer el líder es si quiere realmente participar del juego de la vida o quiere ser solamente un espectador. En términos de la psicología positiva, el líder debe elegir entre ser protagonista o víctima. Y no es una diferencia semántica. El asumir conscientemente un rol o el otro determina cambios profundos en la mentalidad y en la toma de decisiones.

 

A propósito de este tema, encontré en Emotional Intelligence Habits del Dr. Travis Bradberry, algunas preguntas que nos permiten reflexionar sobre nuestro papel como protagonistas o víctimas. El autor de la obra enmarca estos dos papeles como ser líder o ser seguidor. Te propongo alguna de estas preguntas para que puedas evaluarte junto con algunas ideas que las complementan:

 

¿Vas más allá de lo requerido?

La reflexión más poderosa del autor en esta pregunta es entender que los seguidores solo hacen lo mínimo indispensable. Los líderes, o los protagonistas, siempre tienen la voluntad y el interés de ir más allá porque siempre están comprometidos a entregar más valor. Los líderes en su afán de transformar la realidad saben que tienen que radicales, expansivos en sus esfuerzos, pues de esa misma forma serán los resultados.

 

¿Eres optimista?

El líder ve oportunidades antes que limitaciones. Tomando la idea del director de orquesta Benjamin Zander, el líder vive en el mundo de la posibilidad y está dispuesto a invertir en ella para lograr su florecimiento. La energía de concentrarnos en las oportunidades genera inspiración y también genera más conexión pues la gente naturalmente sigue a quienes ven un entorno positivo por conquistar. El seguidor en contraste ve solamente los riesgos y evitará comprometerse a lo desconocido. Con esto no digo que el líder sea un soñador irracional. Pero sin duda es más un optimista realista que siempre buscará avanzar antes que detenerse.

 

¿Eres decidido?

Si somos seguidores, sufriremos parálisis por análisis. No querremos comprometernos con una decisión sabedores del riesgo para nuestro nombre y nuestro trabajo. Pero para un líder, el decidir es parte de su esencia, incluso con los riesgos y probabilidades de fracaso que eso conlleva. El líder buscará decisiones oportunas con el máximo posible de contexto para siempre tener al equipo en movimiento. Y así como decide, así también aprenderá y ajustará de inmediato para crecer individual y organizacionalmente. El líder tendrá en mente que muchas de las decisiones una vez tomadas, se pueden revertir, siempre que provoquemos el aprendizaje sobre las mismas con la mayor velocidad.

 

¿Eres imperturbable?

Los seguidores se quiebran ante la presión o ante desviación de los resultados. Los seguidores tardan en recuperarse de un fallo y se paralizan ante la crisis. Los líderes mantienen el temple en los momentos más difíciles. Los líderes saben que su claridad mental y su calma es lo que su equipo asumirá como la mejor conducta en momentos de prueba. Por eso los líderes trabajan constantemente en su autogobierno. Hay brillantes ejemplos en la historia de como un líder en control de sus emociones pudo mantener el rumbo óptimo construyendo mejores futuros. Pensemos en momentos de máxima tensión y en líderes como el presidente John F. Kennedy en la crisis de misiles de Cuba; o en el General Dwight Eisenhower antes de lanzar el desembarco en Normandía, en la Segunda Guerra Mundial. Los líderes se forjan y dan saltos cuánticos en medio de las crisis.

 

¿Eres humilde?

El seguidor de acuerdo al Dr. Bradberry, buscará la gloria para si mismo. El líder sabe que la estrella es el equipo, como lo señalaba el Coach John Wooden. El líder sabe recibir sin arrogancia los logros y dejarlos ir sin apego. El líder entiende que al igual que todos, somos temporales y los logros son solamente eso, un momento efímero. El líder siempre recuerda que puede seguirse mejorando y que nunca será superior a los demás.

 

Cada día tenemos la tarea de elegir nuestro rol. El papel del protagonista es, en mi experiencia y estudio del liderazgo, el más gratificante. Y claro, también es el de mayores retos y el que nos hará sentir más incómodos. Pero vale la pena maximizar nuestro crecimiento al elegirlo. 

 

Hay algunas preguntas adicionales en el capítulo sobre ser un mejor líder. Espero que estas preguntas ya te despierten una primera reflexión. Y no dudes en adquirir el libro como una guía para mejorarte en lo personal o en lo profesional. Aunque no he terminado la obra la estoy disfrutando de gran manera.

 

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Imagen de Gerd Altmann en Pixabay



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